Mgtr. Gabriela Richard Losano; directora de Fundación ProSalud.
Hace 16 años, en las provincias de San Juan y Mendoza comenzó a festejarse el Último Primer Día (UPD) del último año de escuela secundaria. Luego se difundió en redes como UPD y se consolidó como un fenómeno distribuido entre componentes de espíritu juvenil y unidades de negocios múltiples, que sorprendentemente atravesó barreras culturales y se instaló en otras provincia y países.
Por su costado de picardía, festejo o rebeldía, inicialmente este evento se pudo entender como ritual de transición de la adolescencia a la adultez.
Conforme pasaron los años, la industria observó sus dinámicas y advirtió la oportunidad para incidir en su configuración como nueva moda para festejar, vinculándola con todo tipo de consumos (remeras, salones de fiesta, cotillón, etcétera), incluidos los de alcohol y otras drogas.
Su lema es vender-consumir todo lo que se pueda y no dormir durante la noche anterior al día de inicio de clases, para presentarse en la escuela en condiciones que generan inconvenientes de diversa complejidad y que actualmente de intentan prevenir.
Experimento social y moda
Este experimento social merece ser evaluado y abordado de modo tal que pueda pasar a constituir una oportunidad ya no para el mercado, sino para activar procesos vitales propios de la adolescencia ligados a valores educativos e institucionales saludables.
Sería contradictorio discutir sobre las adicciones de los menores y no atender situaciones concretas que validan hábitos no saludables, con capacidad de modelar deseos y aspiraciones de los mismos jóvenes próximos a egresar, y también de los más chicos.
Tomando como referencia paradigmas sistémicos y de salud pública, proponemos avanzar hacia una mirada innovadora, útil para reencuadrar y resignificar estas prácticas frecuentes.
Más que acompañar y poner límites, el objetivo es facilitar transformaciones posibles. Se trata de algo que está al alcance de adultos para que junto a jóvenes que no terminan de adherir a esta modalidad de festejo, alienten recorridos que les ayuden a encontrarse a gusto: allí donde lo que domina es la obediencia al nuevo mandato social, podrá expandirse la actitud crítica y el ánimo de sentirse libre para elegir estar bien.
Es preciso subrayar esto, ya que año tras año aumenta el número de quienes observan con desagrado lo que ocurre en el UPD, pero temen ser estigmatizados si expresan su disidencia respecto de lo que se presenta como moda.
Sin embargo, las modas también pueden cambiar, e incluso pueden crearse nuevas tal como se está haciendo con la alimentación. Entre tanto, lo que cuenta es dar aliento a la expresión respetuosa de esa diversidad y a la capacidad de tomar responsabilidad ante cada elección.
Postura crítica
Según múltiples evidencias obtenidas en el trabajo con jóvenes desde el proyecto Red de Líderes en Salud Comunitaria en Fundación Prosalud, a ellos también les satisface ejercer su derecho a disentir, frenar, darse cuenta, divertirse, elegir y compartir momentos de celebración mediante alternativas disfrutables que no impongan consumos ni realizar esfuerzos físicos innecesarios.
Descubrir los beneficios de cultivar una postura crítica frente a propuestas masivas.
Presentamos a continuación algunos tips para pensar, conversar y actuar frente a este fenómeno que no tiene ninguna predestinación a ser vivido siempre del mismo modo:
Cuando pienses que se viene el último primer día, acordate de que a continuación llega la PSU (primera semana del último año de colegio).
Todos esperan que pases ese día súper bien, que lo disfrutes y puedas recordarlo siempre con alegría y orgullo. Después vendrá una semana que será una introducción al gran año que tendrás por delante.
¿Por qué se tiene en cuenta esta celebración del UPD y luego la PSU Porque es parte de lo que se conoce como ritual de transición para dejar atrás algo y comenzar algo nuevo. Vos vas a comenzar algo, ¿te diste cuenta?
Para vivirlo a pleno, hay que saber tres cosas:
Empezar algo nuevo, requiere tener un propósito, que sea tuyo, propio, intimo, que te haga sentir bien y que reconozca la realidad de la que sos parte.
Las decisiones que tomes según ese propósito, tienen que ser solo tuyas, aunque no encajen en lo que dicen los otros o las modas.
Para pensar y sentir en línea con tu propósito, tu mejor aliado será siempre tu cerebro funcionando a pleno, logrando enfocar lo que va pasando y lo que te dice tu voz interior.
Entonces, para pasar un hermoso UPC, y una mejor PSU, pensá esto:
Un cerebro inteligente no está mareado/descoordinado por las sustancias químicas que se suelen tomar en fiestas que donde la gente funciona tipo rebaño. Festejar y divertirse no tienen que estar encadenados a consumir algo. ¿Tus amigos lo tienen en claro? ¿Tus padres? ¿Tus profes? ¿Vos?
Un cerebro atento es el que ha logrado descansar para que sus neuronas se reseteen y funcionen. ¿Pensaste cómo se siente la gente si no logra dormir en toda la noche? ¿Crees que esta ausencia de descanso genera un estado agradable?
Un cerebro independiente
puede reconocer lo que siente y desea por fuera de lo que manda el grupo o impone el mercado con los festejos comerciales que publicita de distintas maneras (Te quieren vender de todo: necesitan que les compres). ¡que no te duerman!
Sí, recordalo: después del UPD, viene la PSU. ¡Están pegados! Ahí comienza tu aventura de fin de ciclo: ¡que la disfrutes!
Para terminar, conviene recordar a familias y escuelas que también para los adultos se trata para de la UPS de un año donde finaliza el ciclo educativo: muy buena oportunidad para activar todos los recursos disponibles a favor de procesos y vínculos más saludables.